1 · Comprobar la deuda
Vencida, determinada y atribuible al deudor
La factura es una pieza importante, pero conviene poder conectar el importe con un encargo real, una prestación realizada y una fecha de pago ya superada.
- Identidad correcta de acreedor y deudor.
- Concepto e importe comprensibles.
- Fecha de emisión y vencimiento.
- Impuestos y pagos parciales correctamente reflejados.
2 · Reunir la prueba
No confíes todo a una sola factura
Contrato, presupuesto aceptado, pedido, albarán, parte de trabajo, correos y mensajes pueden completar la historia de la operación. También son útiles las respuestas en las que el deudor reconoce el saldo o pide tiempo para pagar.
3 · Reclamar
Una comunicación clara y acreditable
La reclamación debe identificar la deuda, fijar qué se solicita y permitir acreditar qué se comunicó y cuándo. El canal concreto depende del caso, de la documentación y de la respuesta previa del deudor.
Cuando proceda, también habrá que valorar la actividad negociadora previa y su correcta documentación antes de una eventual demanda.
4 · Decidir el escalado
Negociar, reclamar judicialmente o no continuar
La decisión no depende solo del importe. Importan la prueba, la solvencia conocida, la localización del deudor, los costes y la probabilidad real de ejecución.
| Señal | Qué conviene revisar |
|---|---|
| El deudor reconoce la deuda | Propuesta, calendario y garantías del acuerdo. |
| Niega el trabajo o la entrega | Prueba contractual y de cumplimiento. |
| No responde | Canal de reclamación y viabilidad del escalado. |
| Hay muchos vencidos | Priorización por importe, antigüedad y calidad documental. |
5 · Evitar retrasos
El tiempo puede afectar a la estrategia
Los plazos aplicables varían según la naturaleza de la relación y de la deuda. Si la factura lleva tiempo vencida, conviene obtener una valoración individual sin asumir que cualquier recordatorio produce los mismos efectos.